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Nuestro próximo objetivo en Escocia: ¡Conocer todos sus castillos!
Tercer día de ruta por las Highlands y ya estábamos enamorados de ellas, de cada colina verde y cada lago infinito. Ya habíamos visitado Stirling, con sus maravillosas vistas desde el monumento Wallace, y recorrido el impresionante Parque Nacional de Loch Lomond y los Trossachs.
El Loch Etive desde Connel (cerca de Oban).
La noche anterior habíamos dormido en un bed and breakfasts cerca de Oban. Por la mañana, para desayunar, nos prepararon un completo desayuno escocés. Teníamos de todo para elegir, de beber, té (escocés, como no), café, leche fresca y varios zumos naturales. Para comer había beans on toast (las famosas alubias con tomate encima de una tostada cubierta de mantequilla), huevos revueltos o fritos, fried pudding (una especie de morcilla frita), fresas y frutos rojos, yogur, cereales, granola, muesli, plátanos, manzanas… nada que envidiar a cualquier buffet libre de un hotel.
Con el estómago lleno cogimos nuestras maletas, las metimos en el coche y comenzamos a rodar.
Escocia, eres preciosa.
Primera parada en nuestro tercer día de ruta por las Highlands: Castillo de Kilchurn
Las ruinas del Kilchurn Castle. Os recomendamos esta visita en vuestra ruta por las Highlands.
El castillo de Kilchurn es una maravilla en ruinas rodeada por un enorme lago y numerosas colinas. Nos hubiésemos quedado todo el día solo fotografiando ese lugar. Este castillo es de entrada libre, y aunque llegar a él no es fácil (no está muy bien indicado), con la ayuda del Gps lo conseguimos.
El horario es de 10:00h a 16:00h y el castillo permanece cerrado del 1 de noviembre al 31 de marzo.
A lo lejos, el castillo de Kilchurn.
Precioso reflejo del cielo en el lago Awe.

Os recomendamos vivamente que en vuestra ruta por las Highlands, cuando alquiléis el coche, (aquí os explicamos cómo lo hicimos nosotros) no os olvidéis de pedir GPS, ya que si váis con el móvil, a veces se pierde la cobertura y no funcionará bien. A nosotros nos ayudó mucho, sobre todo en la zona norte, donde los lugares están menos indicados.
En la entrada hay un pequeño parking gratuito donde podreis dejar el coche sin problemas. Hay que recorrer un sendero rodeado de vegetación y pasar debajo de un puente para poder llegar al castillo. Justo delante de este hay unos campos enormes, preciosos, dónde puedes fotografiar cada rincón con el castillo de fondo. Además, hay una pequeña caravana donde unos artistas viven permanentemente y venden sus obras de arte.
Vistas al Loch Awe desde el castillo de Kilchurn.
Vistas desde el Kilchurn Castle.
Las ruinas están muy bien conservadas, incluso hay unos paneles donde te explican la historia del lugar.
Este castillo fue construido alrededor del 1450 y perteneció al Clan Campbell. A finales del 1700 fue abandonado y en 1760 fue alcanzado por un rayo y quedó prácticamente en ruinas.
Bonitas flores invadiendo las ruinas del castillo de Kilchurn.
Los muros interiores de las ruinas del castillo.
Pasamos nuestras manos varias veces por las rocas deseando que nos contaran un poquito de su historia, imaginándonos como seria la vida en ese castillo repleto de gente, celebrando sus bailes, con principes y princesas… Era como trasladarse a un cuento de hadas. Aún se puede intuir donde estaban las chimeneas, la cocina, las habitaciones…
No descartamos, algún día, ir con nuestra tienda de campaña, ya que vimos a gente acampando por los alrededores y nos apeteció mucho.
¿Imagináis tener unas vistas así desde vuestra ventana?
Bonito paseo hasta el castillo.
Segunda parada: Valle de Glencoe
Este es el valle que forman las Three Sisters… ¡una maravilla!
Entramos en territorio Highlands.
Dejamos atrás este castillo para comenzar nuestra ruta por las Highlands, hoy visitaríamos el espectacular valle de Glencoe.
Nuestros ojos no eran capaces de asimilar tanta belleza, unos paisajes de ensueño, nos imaginábamos a William Wallace y sus hombres andando por esas tierras.
Montaña geométricamente casi perfecta en Escocia.
De camino nos encontramos con lo que en invierno es una estación de ski, Glencoe Mountain Resort, y decidimos coger el telesilla y subir hasta arriba para maravillarnos con las vistas.
Parada obligatoria para disfrutar de unas vistas increíbles.
Pequeña cascada en Glencoe.
El precio es de 10£ por persona y hay un parking gratuito justo al lado de la subida, los tickets se compran en la cafetería. No os vamos a mentir, pasamos algo de fresquito tanto en la subida como en la bajada pero ¡Vaya si merecía la pena! El trayecto dura alrededor de 12 minutos.
¡Llegando a la «cima» de las Highlands!
Aquí os dejamos algunas fotos de lo que podréis divisar desde lo alto, y eso que tuvimos algo de niebla, pero ¿Qué es Escocia sin su niebla? Os recomendamos que si vais bien de tiempo subáis y disfrutéis de la experiencia.
Vistas desde el telesilla del Glencoe Mountain Resort.
Un arroyo abriéndose paso por la montaña.
Tremendas vistas a las infinitas Highlands escocesas.
Lo que aún no sabíamos es que el famoso valle de Glencoe nos esperaba, un valle grandioso. Un sitio espectacular, muy verde y majestuoso.
En este valle se batieron dos grande clanes en 1692. 38 miembros del clan Mcdonald fueron masacrados por el Clan Campbell.
Las Highlands nos enamoraron.
Las Three Sisters, una impresionante bienvenida a las Highlands.

Lo que más disfrutamos de esta ruta por las Highlands fue el viaje en sí. Nos parábamos cada 10 minutos para disfrutar del paisaje, grabar, hacer fotos…
Toda Escocia es increible, cada carretera está rodeada de un paisaje espectacular por lo que se tarda mucho más de lo normal en recorrer las distancias.
Disfrutando de un día soleado en Glencoe.
Desde el coche, ¡de ruta por las Highlands!
No podemos recomendar más el trayecto desde Glencoe hasta Fort William, o la zona de Ben Nevis (que es dónde íbamos a pasar la noche)
¡Orangepassport de ruta por las Highlands!
Este valle del Glencoe nos dejó sin palabras.
Tercera Parada: Fort William
La MacIntosh Parish Church en Fort William.
Nos paramos a comer en este pueblecito marítimo llamado Fort William. En la calle principal del pueblo hay una panadería llamada Nevis Bakery donde compramos unos Pies escoceses y nos sentamos en la plaza central a comer tranquilamente. Aprovechamos e hicimos algunas compras por la zona, hay supermercados, tiendas de souvenirs, de alpinismo y varias cafeterías para tomarse un buen té calentito.
Hay un parque llamado The Parade Park ideal para sentarse si hace buen día y descansar un rato.
Paz y tranquilidad en el parque The Parade de Fort William.
Además, hay un supermercado enorme (Morrisons) donde compramos lo que sería la cena de este día.
En el pueblo está el pequeño museo gratuito West Highland Museum (cuenta la historia de la región). A nosotros no nos dio tiempo a entrar pero si tenéis oportunidad, es una actividad diferente e interesante para hacer en Fort William. El horario es de 10:00h a 16:00h
La Nevis Bakery en la calle High Street de Fort William.
Cuarta parada: Ruta hacia Ben Nevis
Rebaño de ovejas al lado del sendero.
La noche la pasamos cerca del majestuoso Ben Nevis, por lo que nos entretuvimos por la zona, y nos perdimos con el coche por varios de sus senderos.Incluso paramos el coche varias veces para hacer un poco de senderismo por los alrededores, encontrándonos con ovejas, ríos, cascadas… fascinante.
Hemos anotado esta zona para la próxima vez que hagamos una ruta por las Highlands pasar dos o tres noches y explorarla a fondo, ya que se nos quedaron muchas cosas por ver.
En Escocia podréis ver aves tan bonitas como esta golondrina.
Bonita ovejita en Glen Nevis.
El alojamiento para esta noche era la casa de Fiona, reservado a través de Airbnb (aquí os dejamos un descuento de 25€ para vuestra reserva en Airbnb).
Vistas desde la habitación, para disfrutar de amaneceres mágicos.
El alojamiento es una pasada, desde la ventana de la habitación veíamos el propio Ben Nevis. Tanto Fiona como su marido Martin son encantadores, además, son expertos en escalada y senderismo, por lo que os pueden ayudar en todo lo que necesiteis. La casita está perdida en medio de la naturaleza, muy moderna, con el baño de diseño recién reformado y la cama espectacular, un alojamiento muy recomendable.
Este Airbnb es una pasada. ¡100% recomendado!
La noche nos costó 73€, con el desayuno incluido. El desayuno era muy completo y variado, cosa que haciendo una ruta por las Highlands se agradece mucho.
Nos tocaba descansar bien porque al día siguiente poníamos rumbo a la preciosa Isla de Skye.
El descomunal tamaño de una montaña en las Highlands.
¡Aquí tenéis el video resumen de este día tan espectacular!
https://youtu.be/ETBkAGCMhfg





3 comentarios. Dejar nuevo
Preciosa ruta chicos! Nos está encantando 😉 a ver si podemso ir en Semana Santa 😉
Solo conocemos Edimburgo. Y nos flipó, qué ganas de poder hacer una buena ruta por toda Escocia !!!!
Hola David! Nosotros al revés, nos dejamos Edimburgo para una escapa más cortita. De verdad que merece mucho la pena recorrer Escocia, tiene unos paisajes increíbles. Gracias por pasarte 🙂 Un saludo!